Reflexiones mediáticas (III/III)

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Interesa al propósito de este examen saber cómo se efectúa la verdadera manipulación mediática. Circulan montones de artículos que hablan del asunto, más sin fundamento que con él, sin análisis ni evidencias que resulten satisfactorios, razón por la cual estos no pueden ser considerados como fuentes serias. En sí, el abordaje de este tema se ha hecho sin la debida propiedad en muchos espacios, pasando por alto los cuantiosos estudios realizados en psicología que no solamente esclarecerían dudas, sino que también ayudarían a evitar la propagación de mitos creídos todavía por el populacho, cuyos niveles de incultura ―mayor en unos países, menor en otros― pueden ser aprovechados por gurús para sembrarles conceptos erróneos de cómo funciona el mundo. Sigue leyendo

Planeta desencantado. Capítulo 12 – Mirlo fantasma

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Bienvenidos, queridos lectores de este blog. He venido nuevamente para proseguir con esta ronda de pensamiento escéptico. En esta ocasión, tenemos el duodécimo episodio de Planeta encantado, titulado Mirlo Rojo, que hace referencia a un contacto “clasificado” que le dice la “verdad” a J.J. Benítez. Sin embargo, ¿qué “verdad” es esa? Ninguna de los falsos aliens ancestrales del Tassili, a los que dedicó cuatro partes de este filme, sino a los extraterrestres de la Luna, los cuales fueron “ocultados” por los estadounidenses en la conquista del espacio, durante la Carrera Espacial. Sigue leyendo

Reflexiones mediáticas (II/III)

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Aunque no se puede poner en duda que la red ha ampliado los horizontes a los que puede llegar la información y que gracias a ella el conocimiento es más accesible, el correlato entre la inteligencia y la computación es cuestionable. Me explico: que algo esté en Internet no significa de una que sea cierto; más aún, que nadie es más sabio por consultar la World Wide Web (WWW) mientras dice que la prensa escrita, la radio y la televisión mantienen obnubiladas a las masas para servir a los magnates del poder. Si es usted una de esas personas que tienen esta concepción envilecida de los medios mainstream de comunicación y esa visión idealizada del Internet, le insto a reconsiderar su postura.

Demos un tour por el bosque de los bits o, más específicamente, de los códigos de la programación. Sea detallista y mire atentamente cada detalle de las páginas web en las que usted se encuentre. Observe cómo están rodeadas de anuncios publicitarios, tienen diseños variopintos según los gustos de sus creadores, emplean un vocabulario único en su estilo y sus estadísticas ―tanto de visitantes como de comentarios― guardan una estrecha relación con las temáticas abordadas. Comparado con sus equivalentes en la selva de concreto y en el campo, los mensajes llamativos del Internet vienen a una escala mayor; así, no hay mucha diferencia entre “compre aquí su queso fresco de búfala al mejor precio” y “mantenga protegido su sistema con el mejor antivirus, haga clic aquí para descargar gratis”, porque ambas oraciones invitan al consumo de un producto. Sigue leyendo

Ufología: una seudociencia acerca de nada

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El universo es enorme; sus dimensiones son tan grandes como la cantidad de variables necesarias para la aparición de la vida en éste. La interrogante sobre la posibilidad de vida extraterrestre no es nueva: Christiaan Huygens discutió este complejo problema en su obra Cosmotheoros, escrita en el año 1698, la cual nació de su firme creencia en la existencia de la vida en otros rincones del cosmos. Por supuesto, en años posteriores el debate seguiría a través de teorías formuladas por científicos como Carl Sagan, cuyos proyectos como el SETI han hecho que la discusión aún esté en vigor. Sin embargo, es en pleno siglo XX cuando muchas ideas acerca de la posibilidad de vida en otros planetas fuera de la Tierra se salieron del plano de la ciencia.

Para empeorar el panorama, la aparición patológica de la conspiranoia, en conjunto con una preparación pobre de diversas personas que se autoproclamaron especialistas en el tema, reforzaron las tesis seudocientíficas. En pocas décadas aparecieron numerosas publicaciones donde se hacían afirmaciones sobre el hallazgo de seres vivos en mundos distantes del nuestro, aunque carecían de evidencias sólidas. El hecho de señalar como ciertos un conjunto de argumentos no demostrados hizo que naciera la ufología (llamada también ovnilogía, aunque usaré el primer nombre): una seudociencia que tiene una cuantiosa suma de partidarios, pero una credibilidad nula. Esto puede explicarse a través de siete puntos básicos que nos dicen por qué la ufología es un fraude al cien por ciento. Sigue leyendo

Pensamientos rápidos sobre la charlatanería seudomédica

A grandes rasgos soy partidario de la medicina científica porque se basa en la evidencia, lo cual mejora sus conocimientos y aumenta la calidad de vida de los pacientes. Por otro lado, no soy amigo de la seudomedicina alternativa porque no está centrada en la evidencia, sino más bien en creencias, hechos o teorías que no se han demostrado o se han demostrado como falsas, aunque si a algún método médico alternativo se le probara su eficacia por encima del placebo entonces pasaría a formar parte de la familia de la medicina científica, por lo cual ya no tendría su título de “alternativa”; en caso contrario, seguirá ubicándose en el banquillo de los perdedores. Sin embargo, he de hacer algunas observaciones adicionales al respecto que considero de suma relevancia.

Es necesario entender que lo tradicional y lo científico son dos cosas distintas. Aunque parezcan sinónimos, ni lo primero ni lo segundo son iguales, pues en un sentido amplio la tradición obedece a ideas folclóricamente enraizadas en la cultura a lo largo del tiempo que son aceptadas por la sociedad y se transmiten de generación en generación como hechos irrefutables compuestos de simbolismos, costumbres, rituales, un toque de fe y sobre todo de supersticiones. Bajo esta definición, la medicina tradicional no es la del galeno con estetoscopio que ve a una infección como la invasión de un microorganismo, sino la del chamán que ve en ésta una manifestación paranormal de los espíritus malignos. Sigue leyendo